Paseando por Valparaiso – 19 al 21 de mayo

El día comienza a las 7 de la mañana para llegar a tiempo al bus de las 10:15 que me llevaría a Valparaiso.

Iba con bastante tiempo de sobra, por lo que en vez de irme directamente al terminal de la Usach, pasé a Estación Central. El motivo era pasar al baño y al supermercado a comprar algo para el camino.

El olor de las fecas ajenas me golpearon al entrar. Como si se tratara de un concurso de tv, apareció ante mí una veintena de puertas. Escogí una de ellas. Resultó ser un premio de consuelo… la puerta no tenía pestillo. Fue entonces cuando elegí la del lado. Debí sospechar que no habría nada bueno al ver la tapa del WC abajo. Al levantarla, como quien abre la caja de Pandora, me encontré con la fuente del desagradable olor y con una masa caquígena que ningún orto humano en el mundo pudo haber hecho. Salí haciendo arcadas y me metí a otro cubículo donde hice mi aporte. Al salir, el piso del baño húmedo mojado y resbaloso por la limpieza me lanzó una invitación a conocerlo de cerca, pero falló. No me caí =P

En la rápida ida al supermercado, se me fue la ventaja de tiempo que llevaba. Favorablemente al bajar al metro, como en ningún día de semana, pasó apenas pisé el andén. El bus salía del andén 8 según el boleto, así que mientras hablaba por teléfono con la Makka para saber dónde venía, me despreocupaba de que viniera en Baquedano cuando eran las 10:10, porque el andén 8 estaba vacío.

Se me ocurrió preguntarle a un chofer por el bus que no llegaba pero estaba hace rato ahí… en el andén 7. ¬_¬

Finalmente, y por unos segundos, que no fueron más de 40 yo creo, la Makka no alcanzó a llegar, así que me fui sin ella a Valpo. El viaje estuvo entretenido, porque el día estaba bonito y me fui mirando mucho rato hacia afuera, como perrito con la lengua afuera por la ventana del auto. Además, pinché con una niñita de unos 2 años que no dejaba de mirarme y sonreirme =) (lamentablemente, y por alguna rara razón, solamente le gusto a las viejitas y a las guaguas… chesumare).

Obviamente tenía que pasar por la experiencia de ir al baño… me topé con un wate con un pequeño orificio en el fondo, a través del cual se veía algo brillante como acuoso. Ahí me asaltó una duda… ¿si uno tiene que ir al baño de un bus, cómo carajo le achunta al hoyito? ¿Hay que tener un poto con mira telescópica? Igual el tema me complica, porque irónicamente, al parecer mi “recto” es “chueco” xD

De vuelta al asiento, logré quedar un tanto cómodo y cuando logré dormirme decentemente, me despertó el auxiliar y no sé si se asustó más él o yo con el salto que di xD

En mi llegada a Valparaiso, me recibió el animal típico de la ciudad para esos días de mayo… sí, un guanaco… pero de Carabineros.

En el terminal pasé a comer una buena vienesa palta a un local que se llama “El Pasajero” si mi memoria no me falla. Ahí estuve un rato tirando la talla con el maestro que resultó ser una persona bastante chistosa. Al rato llegó el Pato (Eskuilax) que fue nuestro anfitrión (se pasó él y sus abuelos). Con el Pato nos comimos otra vienesa y después de un rato llegó la Makka.

Obviamente, tomamos un trolebus para ir a dejar las mochilas al local del Pato, en donde próximamente estará un pub que se llamará Museo. Encontré la raja el trole, nada que ver como estas putas micros-acordeón de Santiago. Además, ibamos calentitos, no sé si por efecto de que el motor se calienta mucho o porque realmente tienen calefacción. Pasamos por la plaza cívica, donde había un acto de Greenpeace. Nos quedamos un rato escuchando los chistes de Arturito.

Hasta aquí más o menos tengo el recuerdo más intacto. De aquí en adelante, será un ultra resumen.

Caminamos… ¡mucho! Llegué con las piernas duritas. Tomás Ramos, el Paseo Atkinson, el reloj Turri (donde venden Pas-Turri), la Plaza Sotomayor, donde había todo un operativo de Carabineros, el Palacio de la Injusticia (porque aquí no es ciega y la balanza la tiene metida en un bolsillo), después fuimos al puerto, donde dimos una vuelta a la bahía en un bote (Papillón III: saludos a Isaac y Manuel, el marinero y el guía). El ascensor Artillería, el paseo 21 de mayo donde había un violinista que nos deleitó con la música de Romeo y Julieta. Aquí empezó a hacer frío y el Pato empezó a arrepentirse de andar con pura polera. Obligado yo también a comprar un gorro, y para que sea interesante me compré uno con unas bolas que cuelganO_o Una visita al baño del paseo, que encontré muy la raja… en mi vida había visto urinarios tan grandes y con tanta clase. Es que eran ingleses y medían como 2 metros, no como los nacionales en donde con suerte cabe el chorrito de meado.

Cuando bajamos del paseo 21 de mayo se me ocurrió preguntar qué era una chorrillana y la Makka empezó a brincar como una saltarina exclamando “¡vamos al Jota Cruz!” Fue buena idea y buena pregunta, porque nos fuimos al Club Social J. Cruz y pedimos una chorrillana para 3. Exquisita… ahora escribiendo me acordé y me dio hambre.

Ya más tardecito, nos juntamos con Ingrid (Ingjazz) en la Plaza Victoria. Probablemente pensando ahora, la chorrillana hizo efecto y andaba con unas ganas terribles de ir al baño. Debo destacar que baños hay por muchas partes en Valparaiso, no como en otras ciudades, aunque olor a meados hay por todos lados también. La cosa es que no encontré que estuviera lo suficientemente higiénico como para posar mis rosadas y peludas nalgas, por lo que fuimos a Ripley, donde en el último piso hay un patio de comidas, y por consecuencia un lindo baño.

Se nos hacía tarde, así que fuimos a buscar las mochilas al local del Pato. Fue realmente angustiante ir con las mochilas de camping en una micro chica llena de gente subiendo el cerro… peor que el Metro un día de semana como a las 7 de la tarde. En serio peor. Dejamos las cosas en la casa de los abuelos del Pato y partimos de nuevo hacia el puerto, donde tuvimos una mini-reunión de staff chilewariano en el muelle Barón. La verdad es que nos recagamos de frío =( nos comimos unas empanadas en un local que queda a la orilla del mar, pero las piernas se nos hicieron mierrrrrrr del frío que hacía =(

De ahí nos fuimos por Brasil a La Torre, en donde deberíamos haber encontrado a Ciranoski, pero no estaba ¬¬ La Ingrid andaba entera prendida, así que quería ir a un bar. Partimos al Matiz. Debo decir que el local es chico para tante gente que había. Con todas sus letras: no estaba cómodo, además, todos fumando y yo no fumo… el aire apestaba. Además me bajó el sueeeeeeeeeño. Nos fuimos en taxi hacia el cerro como a las 4 de la mañana y pasamos a una Shell a comer algo para matar el hambre. Al final vimos tele hasta las 5 con el Pato viendo cómo un ciego llegaba hasta la cima del Everest… notable.

Al otro día, desayunamos a las 13:30 y salimos nuevamente. En la subida Cummings vimos los murales de los organilleros. Con mucha ilusión llegamos hasta la ex-carcel, que no sé por qué puto motivo, estaba cerrada ese fin de semana (si serán…)

Una vuelta cortita por uno de los cementerios.

Volví a ser niño en Valparaíso cuando subiendo por el ascensor Reina Victoria (me parece) nos topamos con un resbalín, y me tiré xunpeo. Fuimos al cerro Concepción donde hay un ascensor que cobra 500 pesos (no lo usen, en señal de huelga), así que a patita no más. Pasamos por el Paseo Atkinson, donde las casas y sus colores son las estrellas.

Logré encontrar en la calle Papudo, la supuesta casa, de un supuesto abuelo que cuando pendex yo insistía que tenía en Valparaíso… ¡tonteras de cabro chico!

Fotos, fotos y más fotos… Valparaíso nunca dejó de sorprenderme con sus paredes pintadas, no como las paredes asquerosas que algunos llamarán arte con unas letras de mierda que nadie entiende… Valparaíso goza de murales decentes. Las escaleras siempre fueron un desafío, pero siempre pudimos más y no nos detuvieron. Para rematar el día fuimos en un viaje muy rápido a la casa de una prima del Pato, solamente a darle comida a unos gatos y volver xD La once fue en el J. Cruz en base a chorrillana nuevamente. Ese día nos acostamos más temprano porque ya estábamos más cansados.

21 de mayo en Valparaíso, así que fuimos al desfile. La micro nos dejó leeeeeeeejos porque no podía avanzar más. Cuando llegamos a la plaza, no se veía nada… estaba lleno de gente y rejas que no dejaban pasar, así que desde el puerto nos fuimos caminando hacia Las Torpederas… mi madre que caminamos y el camino no terminaba nuncaO_o El paseo finalmente terminó cuando vimos a una tropa de flaites peleando en una playa. Ahí nos dimos cuenta que lo más sano era devolverse shi no queríamosh peliarsh ashí pá.

Nos devolvimos y logramos tomar una micro, que nos dejó cerca de la plaza. A esa hora, ya quedaba poca gente y vimos pasar desfilando en primera fila a los marinos, Carabineros, aviadores, miliquísticos y hasta a un hombre que iba feliz con una bola de caca de caballo en sus manos sin gente que se interpusiera entre ellos y nosotros.

Decidimos ir a dar una vuelta a Viña del Mar, que estuvo más corta que muleta de cocodrilo, o más corta que vuelta de laucha, o más corta que estornudo de gato. Tomamos el Metro, el cual por cada estación, una voz sexy y cachonda te dice cuál es. Nos fuimos al reloj de flores y debo decir con bastante enojo que en Viña del Mar, a pesar de ser una ciudad que “canta y encanta” no tiene dónde chucha echar una meá. En la playa supuestamente hay baños, pero estaban con así el tonto candado, y no iba a andar meando frente al hotel Miramar… ¡que atróh! En serio, yo ya no aguantaba las ganas, y estuve a punto de echarla a orillas del cerro Castillo, ahí mismo donde está la casa presidencial. Ya veía estrellitas cuando llegamos a Agua Santa, y al ver su nombre, más ganas me dieron de mear. Una fuente de soda fue la salvación. Mear después de aguantar mucho debe ser uno de los mayores placeres de la vida… =D

Después, subir por Agua Santa en la micro, y llegar a cerro Barón, tomarnos una foto con los abuelos del Pato y partir =(

Atrás quedó Valparaíso con sus murales, escaleras, ascensores, su gente, olores, aire… espero volver a ir para seguirlo conociendo =)

Una respuesta to “Paseando por Valparaiso – 19 al 21 de mayo”

  1. Galadnor Says:

    Weon, te rejuro que teni la media memoria… la cago.. muy buena su historia, la lei completa…

    Puta que andabai cagon y meon, wuajaja

    Yo fui a valpo, pero ese dia estaba nublado, asi que no pudimos recorrer mucho.. pero en fin, ya se dara otra vez la oportunidad.

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